Para arquitectos, aparejadores e ingenierías

Estudiaste para proyectar y contestas requerimientos.

Nos sentamos contigo, vemos cómo llevas cada expediente y ponemos en marcha la mejora alrededor de lo que ya usas: tu correo, tus carpetas y tu Excel. Tus programas de proyecto y cálculo no se tocan.

Una mano con lápiz granate sobre planos de alzados, junto a una regla de escalas, un rollo de planos y una maqueta blanca

Entre el encargo y el final de obra, todo pasa por el estudio.

  • Licencias que no llegan.El expediente espera en el ayuntamiento, y la siguiente fase y su factura esperan con él.
  • Requerimientos y reparos.Cada ayuntamiento y cada colegio piden lo suyo, y cualquier detalle devuelve el expediente a la mesa.
  • El cierre de obra.Cambios que no se registraron, garantías que no llegan y una documentación final que depende de terceros.

Cómo lo hacemos contigo

Sobre la forma de trabajar de tu empresa.

No traemos una aplicación hecha. Nos sentamos contigo y vemos cómo llevas cada expediente: cómo entran los encargos, cómo se siguen las licencias y qué se persigue al cerrar la obra. En el diagnóstico gratuito te decimos qué compensa. Después lo ponemos en marcha por fases, alrededor de lo que ya usas, y, si quieres, cada mes lo mantenemos funcionando y mejorando contigo. Esto es lo que solemos mirar primero:

  1. Todos los expedientes, a la vista

    Fase, licencia, requerimiento abierto, plazo y siguiente paso de cada encargo.

  2. Requerimientos ordenados

    Cada notificación leída: qué piden, para cuándo y quién lo lleva. El fondo lo contesta el técnico.

  3. Comprobación antes de entregar

    Si falta un anexo, una firma o un formato, lo ves antes de que te lo devuelvan. Revisa la forma, no el proyecto.

  4. Cambios y cierre de obra

    Cada cambio registrado cuando ocurre, y la lista de lo que falta para cerrar la obra.

Lo que nos preguntan.

¿Tengo que cambiar de programa?

No. Tus programas de proyecto, mediciones y cálculo se quedan como están. Trabajamos en la gestión que los rodea: lo comprobamos en el diagnóstico, con tu versión y tus permisos. Si algo no se puede conectar, te lo decimos antes de empezar.

¿Qué no hacéis?

No proyectamos, no calculamos y no firmamos. El proyecto, el libro de órdenes, la justificación de la normativa y todo lo que lleva tu firma son del técnico. Nos ocupamos de lo que rodea a ese trabajo.

¿Y mi responsabilidad profesional?

Sigue siendo tuya, igual que hoy. Por eso la herramienta ordena y avisa, pero no decide. Si vas a usarla cerca de documentos que firmas, conviene hablarlo antes con tu aseguradora.

¿Cuántos expedientes tienes parados esperando a alguien?

Diagnóstico gratuito (se abre en otra pestaña)